Alcaldesa de Lima, Susana Villaran y la viceministra de Salud, Zarela Solis, firman el Acta de Compromiso para reforzar acciones de prevención, detección y control de la tuberculosis en la capital. Foto: ANDINA/Norman Córdova
En las entregas de estas semanas hemos visto las razones y complejidades sociales, médicas y burocráticas que colocan a nuestro país en el primer lugar de América en incidencia de tuberculosis MDR y XDR, las mutaciones más amenazantes del bacilo de Koch.
Sin embargo, en los últimos años, como consecuencia de la presión de un puñado de médicos, el Perú se está convirtiendo en un referente mundial en la lucha y avance contra la tuberculosis. De hecho, un reciente convenio entre el Ministerio de Salud y la Municipalidad de Lima logró aumentar el presupuesto destinado a la lucha contra esta enfermedad: pasó de 5 millones de dólares el 2010, a 32 millones para este año.
LA TOS COMO CICATRIZ
Hasta el año pasado, el gasto por enfermo con TBC en Perú era de US$160 mientras el promedio en América Latina era de US$230. Estábamos claramente por debajo del promedio de gasto, aún cuando éramos (y continuamos siendo) el segundo país con mayor tasa de incidencia y el primero en las formas de MDR y XDR.
Con el aumento de presupuesto, ahora el Perú invierte US$960 por paciente, seis veces más que antes.
De todas formas, hay un problema con la asignación del presupuesto:
- Nos preocupan estos fondos, que no van al MINSA sino que directamente entra a las regiones y pudieran no estar siendo utilizados a aquello a lo que fue destinado: control de TBC –dice el doctor Oswaldo Jave, coordinador de la Estrategia Sanitaria de Control de la TBC del Ministerio de Salud.
Lo que se destina en las regiones, lo pierde Lima. Con una concentración del 59% del total nacional en TBC simple y el 80% para TBC MDR, la capital debería contar con fondos frescos para el control de la bacteria. Infortunadamente –dice Jave– no es así. Él reclama mayor supervisión en el uso de los fondos.
Por suerte, la Municipalidad de Lima, en coordinación con el Ministerio, está realizando diagnósticos sin costo en seis Hospitales de la Solidaridad de las zonas donde se registra el brote de cepas tuberculosas. Pero el diagnóstico y el tratamiento ocurren con los casos ya contagiados. ¿Qué hacer para evitar que siga aumentando la epidemia?
“HAY QUE CAMBIAR LAS CONDICIONES DE VIDA”
El Dr. Eduardo Ticona, director del área de enfermedades tropicales e infecciosas del Hospital Dos de Mayo, considera que la solución está en evitar la transmisión en vez de hacer más diagnósticos para tratar más casos.
El pabellón de enfermedades tropicales e infecciosas del Hospital tiene el piso de mayólicas en cuadros blancos y negros. Se llega cruzando varias salas de espera según especialidades. Antes de entrar al consultorio del doctor, se ve la puerta cerrada de la sala de cuidados para pacientes con VIH y TBC.
Es suficiente respirar en el mismo ambiente de un enfermo con TBC para contraer la bacteria. Se puede contagiar a entre 10 y 30 personas. Un viaje en combi podría significar la posibilidad de alojar la enfermedad. Es la peste blanca (como se le conocía antiguamente). El tiempo de sobrevida es entre tres y cinco años.
Para Ticona, una estrategia puramente “biomédica” no funciona. “Tengo un hueco por donde se escapa mi esfuerzo”, dice.
- Fundamentalmente, hay que cambiar las condiciones de vida –dice Ticona-. No hay forma en San Cosme de cómo arreglar las cosas si no es cambiando sus viviendas. Yo haría probablemente una reubicación o modificaría progresivamente áreas del cerro para controlar eso. Y así detengo la TBC”.
Al principio, Ticona creía que disponiendo de medicinas y diagnósticos, las cosas iban a mejorar. “Pero yo mismo en el tiempo me he dado cuenta que esa no es la respuesta. Yo no sé si alguno de los otros colegas no quieren darse cuenta”.
LA ESTRATEGIA DEL DIAGNÓSTICO RÁPIDO
El director del área de neumología del Hospital Cayetano Heredia, Roberto Accinelli, recoge el guante. Según dice, su experiencia le ha enseñado lo opuesto de lo que dice Ticona.
- Algunos creen que con el enfoque social se resuelven las cosas. Pero yo ya he pasado por eso y me he equivocado –dice Accinell. Su propuesta se dirige al diagnóstico, el tratamiento y, finalmente, la prevención.
Actualmente, un cultivo de esputo en forma tradicional puede tomar como mínimo 40 días. Uno rápido, un par de semanas. El problema –afirma Accinelli– es que en Lima muy poca gente sabe leerlas. Y para él, el problema es la lentitud en el diagnóstico.
La propuesta de Accinelli es la de un diagnóstico rápido, a partir de una radiografía de tórax. “Leyendo las fotos, un diagnóstico demora lo que toma revelar la foto y verla” –dice Accinelli.
Existe una propuesta de diagnóstico rápido en fase de prueba en 534 pacientes sudafricanos. Se llama MODS (Microscopic Observation Drug Susceptibility) y sus inventores son peruanos –entre ellos, la cabeza es Luz Caviedes–. Los resultados sorprenden por su exactitud y, sobre todo, rapidez en determinar el tipo de TBC.
La solución está, como es obvio, en una combinación de todos los factores: mayor presupuesto, diagnósticos más rápidos y mejorar la calidad de vida. Pero, sobre todo, en la decisión de abordar el problema de una vez. En marzo, en el Día Mundial de la Tuberculosis, el cocinero Gastón Acurio fue invitado por la Municipalidad de Lima y dio un emocionante discurso:
“Señores: en este terreno nada hay que inventar. Está todo dicho. Es solo cuestión de pasar a la acción: Mejores programas de vivienda que eliminen el hacinamiento. Generación de empleo con salarios justos que mejoren el ingreso familiar y con ello la alimentación de niños y jóvenes de nuestra Patria. Campañas de información a todo nivel para evitar la discriminación hacia aquellos que tengan la enfermedad y la autodiscriminación o el miedo en quienes la tengan para continuar y no abandonar su largo tratamiento. Y, por supuesto, inspirar y convocar a toda la sociedad -empresarios, universidades, familias- a asumir este problema como propio”.
Ese ha sido el espíritu de los reportes de INFOS que concluyen hoy.







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