La inestabilidad política de los últimos 10 años en el Ministerio del Interior es una de las principales razones por las que la delincuencia está ganando terreno. ¿Cuanto durará el nuevo ministro del Interior, Oscar Valdés? Fotografía: ANDINA
Durante las últimas dos semanas, INFOS ha explorado la peligrosa situación que se vive en el norte del Perú desde la década pasada. Ahora exploraremos las razones del fracaso del Estado peruano en su guerra contra la delincuencia. Una guerra que ha tenido demasiados generales y que ahora estrena un teniente coronel: el flamante ministro Óscar Valdés Dancuart. ¿Por qué estamos como estamos? ¿Qué piensa hacer el nuevo oficialismo para detener la violencia?
Actualmente, la delincuencia es el tema que más preocupa a los peruanos. La Primera Encuesta Nacional Urbana de Victimización 2011, elaborada por la ONG Ciudad Nuestra en 23 ciudades del país y 35 distritos de Lima Metropolitana con más de 22 mil encuestados, arrojó estos resultados de terror:
- Un alto número de personas fueron víctimas de algún delito: el 41% de los hogares del Perú, es decir, 2 de 5 hogares fueron víctimas de tipo de atentado el año pasado, las calles están peligrosas.
- Alta percepción de inseguridad: la sensación de ser víctima de algún delito ha pasado de 26% al 31%, entre el 2006 y 2010, siendo la más alta tasa de América.
- Y una baja confianza en las instituciones encargadas de protegernos. Menos de una tercera parte de los encuestados, el 29 %, opina que el trabajo de la policía es bueno, y el 30% piensa que el trabajo de los serenazgos es bueno.
¿Qué es lo que ha pasado con la seguridad en el país? Quizás una de las respuestas está en la alta rotación de los encargados de encabezar la lucha contra la delincuencia: los ministros del Interior.
QUE SEA DURO Y QUE DURE
En los últimos 10 años, el Perú vio pasar a 14 ministros del Interior: siete con Alejandro Toledo (Fernando Rospigliosi fue dos veces) y siete con Alan García.
—E so nos da un promedio de 8 meses y medio por ministro. Imagínate una empresa donde el directorio cambia tan deprisa: ¡No camina! –dice Gino Costa, director de la ONG Ciudad Nuestra y ex ministro de dicha cartera-. Si el ministro rota mucho, también rotan los directores generales y eso genera gran inestabilidad en la propia policía.
Los 14 ministros del Interior de este siglo. Todos y cada unos de estos ministros, cayeron o renunciaron por razones estrictamente políticas.
Los expertos coinciden que para sostener una política pública se requiere, como mínimo, estabilidad, además de compromiso político. Sin embargo, existió un compromiso de distintos sectores políticos en el Acuerdo Nacional en materia de seguridad ciudadana, del cual surgió el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana.
Y no sirve de mucho.
En el PNSC no se muestran metas verificables para el ciudadano de a pie. Solo se presenta al Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana y se realiza un diagnóstico de la situación. No se establece un plan con objetivos de cómo va a reducirse la inseguridad ni hay metas basadas en buena información.
–Se podría decir que enfrentamos un problema casi a ciegas. La Policía por ejemplo, está comenzando a publicar sus estadísticas policiales, pero necesitas trabajar también las estadísticas de salud, de medicina legal y nuevas fuentes como encuestas –observa Gino Costa-. De nada sirve tener las estadísticas si nadie las está pensando .
Otra tarea pendiente es el Observatorio Nacional del Delito, que podría generar cifras confiables para estrategias de seguridad. Para instalarlo, el Ministerio del Interior recibió 750 mil dólares del BID como cooperación técnica no reembolsable. Sin embargo, jamás se prepararon los proyectos de seguridad ciudadana que quería financiar con 20 millones de dólares y el Observatorio jamás llegó a existir. La Policía continúa trabajando a ciegas.
EL MALTRATO ES SU DIVISA
La Sexta Encuesta Nacional sobre Percepciones de la Corrupción en el Perú 2010, dio como resultado que el 45% de los encuestados considera a la Policía Nacional como la institución más corrupta del país y, por otro lado, que el 55% cree que no tiene un compromiso real en la lucha contra la corrupción.
Esa es la forma más común de ver el problema: culpa de la Policía corrupta. Pero ¿acaso los agentes tienen incentivos para hacer bien su trabajo? Las desventajas son varias: las condiciones laborales, la mala distribución nacional de los esfuerzos y ausencia de equipos logísticos, especialmente en comunicaciones e informática, que permitan cumplir con su tarea, al menos, mínimamente.
El sistema policial laboral fue distorsionado y erosionado cuando se les autorizó, en su día de franco, a trabajar para terceros. Eso fue hace 20 años. Hoy en día, en muchas ciudades hay más servicio policial para municipalidades que lo puede pagar y para quien no puede pagar: ¡Sálvese quien pueda!
En los distritos más acomodados, en promedio, hay un policía por cada 279 habitantes. En los distritos populares, hay un policía por cada 1415 habitantes; es decir, cuatro veces menos policías que en los distritos con dinero. A nivel regional, también vemos una bajo coeficiente de policías por habitante en ciudades de alta criminalidad como: Chiclayo (928), Trujillo (1300) y Piura (1000).

Comisaría de Santa Elizabeth, en Villa María del Triunfo. Los policías tuvieron que llevar las computadoras de sus casas para poder trabajar. Fotografía: Defensoría del Pueblo.
Pero el problema más urgente se ve en los materiales de trabajo para garantizar la seguridad del cuerpo policial y brindar mejores condiciones de trabajo. Según la Defensoría del Pueblo, en la segunda supervisión de comisarías a nivel nacional. Las cifras son de terror:
- El promedio de vehículos por comisarías es uno, al igual que el de motocicletas.
- Dos terceras partes de las comisarías cuentan con armamento cuya antigüedad es mayor de 10 años; el 10% no reciben municiones y 20% del personal asume el costo por su seguridad.
- 11% de las comisarías fueron declaradas de alto riesgo por el Indeci.
- 45% de las comisarías supervisadas el personal asume el costo del papel bond.
- En casi la tercera parte de las comisarías se siguen utilizando máquinas de escribir.
- Más del 50% de las comisarías no tienen acceso a Internet.
- 60% no tienen acceso a la base de datos de requisitorias de la propia Policía.
- 64% no tienen acceso a la base de datos del Reniec.
- 75% no acceden al sistema policial Datapol.
- 89% no acceden a la información en línea de Registros Públicos.
- 28% de las comisarías carecen de teléfono fijo.
- 24%, de las comisarías carecen de teléfonos móviles.
- 37% de las comisarías carecen de radios.
Un ejemplo de falta de material logístico para la lucha contra la delincuencia en el norte del país se presenta en los casos de extorsión de Chiclayo y Trujillo. En estas ciudades, los casos más graves se planean desde los penales. La Policía hace lo que puede pero falta apoyo técnico: los equipos de intercepción de llamadas necesarios están en Lima y se usan para otras cosas (como en el caso BTR). Mientras tanto, buena parte del empresariado en el próspero Norte sigue extorsionado.
–Casi todo el porcentaje (del presupuesto) es gasto administrativo, solamente el 5% es inversiones y mal gastada –explica el congresista José Urquizo. El nacionalista lideró la comisión de transferencia de Gana Perú en el sector Interior.
Urquizo explica que encontró el sector anclado en el pasado. En el 2009 se crearon dos nuevos viceministerios pero la estructura del ministerio no se adecuó a ellos y sigue imperando el mismo viejo orden. Para Urquizo la inestabilidad del sector también es un problema. Sin embargo, cuando INFOS lo entrevistó hace un par de semanas ni siquiera él podía asegurar quién sería el primer ministro del Interior del nacionalismo.
NUEVO GOBIERNO, VIEJAS COSTUMBRES
La cartera del Interior recayó en un militar ex profesor de Humala, un teniente coronel en retiro y ex miembro del Servicio de Inteligencia de Ejército durante la década del 80: el ahora empresario Oscar Valdés Dancuart.
–Es una muy mala noticia, porque normalmente los militares no conocen lo que es seguridad ciudadana, narcotráfico, crimen organizado y ese tipo de cosas –se lamenta Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior-. Es totalmente equivocado pensar que, por el hecho de ser militar, va conocer el ámbito de la seguridad ciudadana.
INFOS intentó en reiteradas ocasiones contactarse con el señor Valdez, pero el ministro nos hizo saber que no prestará declaraciones hasta después que tome su puesto. Así que, para saber qué piensa hacer el nuevo gobierno en este tema, recurrimos a sus promesas de campaña.
El primer Plan de Gobierno de Gana Perú, en el capítulo 7, en la sección 7.4.2 referente a Seguridad Ciudadana, señala que el problema será abordado con una visión progresista de la seguridad ciudadana centrada en la prevención del delito por encima del control y la represión. En cambio la Hoja de Ruta lanzada durante la segunda vuelta nombra tres puntos más específicos:
- Aumentar el número de policías en las calles gracias a una adecuada capacitación y mejoras salariales.
- Instalación de más comisarías y garantizar su interconexión con equipamiento tecnológico de punta.
- Lucha frontal contra el narcotráfico, tráfico de insumos químicos, lavado de dinero y producción de drogas.
Las propuestas que presentó durante el debate presidencial, se parecen más a las de la Hoja de Ruta:
- Aumento en las remuneraciones de los policías y aplicación cédula viva para contar con ellos todos los días.
- Crear el servicio policial voluntario con todos los jóvenes hasta 26 años.
- Crear más comisarias interconectadas.
- Establecer penas más severas para sancionar los delitos (cadena perpetua).
- Crear la policía rural con rondas y comités de autodefensa.
- Crear más empleos para que los jóvenes no encuentren en el delito una forma de vida.
- Reformas en el sistema penitenciario para que los presos se ganen el pan con el sudor de su frente.
- Combatir al narcotráfico, el tráfico de insumos químicos, el lavado de dinero y la salida de la droga al mercado internacional.
- Sustitución de cultivos alternativas en zonas cocaleras.
Además, en su primer Mensaje a la Nación, el presidente Humala anunció que presidirá el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana.
Pero una cosa es con guitarra y otra, con cajón. A las promesas se las lleva el viento y en un país sin instituciones, como hemos visto, son las personas y no las políticas las que determinan el rumbo de la acción. Oscar Valdés Dancuart es un militar retirado especializado en Inteligencia. Y en el Perú, usualmente los ministros del Interior militares son nombrados por las dictaduras. No se ha nombrado a un militar en esa cartera desde el fujimorato.
—Uno de los problemas que hay en el Perú es la desmilitarización de la policía, la policía debe ser una institución civil, hay que desmilitarizarla y con un militar eso no va ocurrir —insiste Fernando Rospigliosi-. Esto no ocurre desde la dictadura de Fujimori y Montesinos. En gobiernos democráticos esto no ocurre.
El ministro Valdez asumió este fin de semana el ministerio del Interior y deberá afrontar la más grave crisis de seguridad ciudadana que vive el interior del país desde la aparición de Sendero Luminoso. En INFOS le reiteramos al ministro nuestra invitación a una entrevista y le deseamos mucha suerte. La vamos a necesitar.









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