cheap Kamagra Oral Jelly Generic Priligy Online
cheap Kamagra Oral Jelly Generic Priligy Online Los dueños de Machu Picchu | Infos

Los dueños de Machu Picchu

Roxana Abril, Julio Zavaleta y Jorge Zavaleta. Los Zavaleta reclaman la propiedad de32 mil hectáreas del Santuario Histórico y Abril asegura ser la dueña de cinco sitios arquelógicos dentro de aquél, entre ellos, la Fortaleza de Machu Picchu. Fotografía: Marco Sifuentes.

El caso de las familias Abril y Zavaleta es bastante conocido, pero sólo superficialmente. generic viagra price in india reclaman ser las dueños de Machu Picchu y, para reclamar sus derechos, han entablado generic viagra from canadian pharmacy. Ante este caso extravagante, la opinión pública limeña mantiene una actitud que va entre la indignación y el escepticismo.

Pero INFOS decidió explorar una posibilidad insólita: ¿Y si no fuera un disparate?

—Legalmente tienen la razón —dice Boris Gómez Luna.

Gómez Luna no es abogado de las familias, sino que es, nada menos, el presidente de la Cámara de Turismo de Cusco. A pesar que el litigio iría en contra de los intereses de su gremio, él considera que nuestros distintos gobiernos han llevado muy mal este tema.

—Cuando tú tienes un título de propiedad —insiste Gómez Luna—, eso es un tema sagrado, no te lo puede quitar nadie. Y estos señores tienen un título de propiedad.

El caso de Machu Picchu no es el único en el mundo. Las famosas pirámides mexicanas de Chichén Itzá, otra de las siete Maravillas Modernas, le pertenecían hasta la semana pasada a la familia Barbachano. Después de años de litigios, el Estado mexicano tuvo que comprar las 83 hectáreas que rodean a las pirámides por 16 millones de dólares.

¿Tendrá que pasar lo mismo en Machu Picchu?

 

EL DUEÑO ORIGINAL

—Acompañen al gringo a la ruinas —fueron las palabras con las que Mariano Ferro, dueño del fundo Q’ente, autorizó el ingreso de Hiram Bingham a su terreno, en 1911.

Ferro le había comprado estas tierras a un señor llamado Ignacio Nadal, que fue el primero que las inscribió en los Registros Públicos de Cusco, a fines del siglo XIX. Ferro usaba las tierras del fundo Q’ente para la ganadería, agricultura y minería, sin prestarle la menor importancia a la imponente ciudad que albergaba.

La llegada de Hiram Bingham al Perú fue en 1911 pero no fue sino hasta mucho tiempo después que Machu Picchu cobró su verdadera dimensión. De hecho, recién en 1981 se crea el Parque Natural de Machu Picchu y, aunque para los peruanos sea difícil de creer, solo después del 2004 empieza su auge como destino obligado para los turistas de todo el mundo.

Mientras tanto, los papeles de propiedad se hacían un lío.

 

DOS FAMILIAS VS EL PERÚ

La historia de la familia Abril empieza cuando la hija de Mariano Ferro se casa con Emilio Abril, quien se convierte en el nuevo dueño de estas tierras.  Emilio Abril, para evitarse problemas, pidió al Estado peruano que se le expropien cinco de los restos arqueológicos del Santuario: Machu Picchu, Huayna Picchu, Huiñay Wayna, Sayacmarca y Phuyupatamarca.

Pero mientras se realizaba el trámite de expropiación, Abril le vendió todo lo demás a la familia Zavaleta. En la venta quedaba claro que los 5 restos arqueológicos no formaban parte de la venta.

Por eso es que ahora, ambas familias reclaman ser las “dueñas” del Santuario. Los Abril reclaman la propiedad de los cinco sitios arqueológicos (Machu Picchu incluido) y los Zavaleta, reclaman poseer todo lo demás.

Facsímil de la venta del Santuario de Machu Picchu de la famlia Abril a la familia Zavaleta, por 63 mil soles. El documento completo puede consultarse aquí.

—La ciudadela de Machu Picchu, así como los otros restos, le pertenecen a todos los peruanos. Es lo mismo que pasa con las aguas, los ríos, el mar —dice Ana María Hoyle, directora de la Dirección de Sitios de Patrimonio de la Humanidad del Ministerio de Cultura.

Para Hoyle, el pedido de expropiación de los Abril está fuera de lugar y es “jurídicamente imposible”.

—Pueden estar dentro de los terrenos de alguien pero le pertenecen a todos los peruanos —insiste Hoyle—. No se puede expropiar lo que ya le pertenece al Estado.

Como respuesta ante estos argumentos, Faustino Salas, abogado de las familias Abril y Zavaleta, muestra los documentos en los que el Estado aprobó el pedido de expropiación de los restos arqueológicos en 1935.

—Con solo esto el caso está ganado —dice el abogado— porque ahí está el reconocimiento el Estado al derecho de propiedad.

Aprobación del proceso de expropiación de Machu Picchu a la familia Abril.

 

LO QUE QUIEREN LOS “DUEÑOS”

—Yo he hecho un postgrado en Gestión del Patrimonio Cultural de la UNMSM —dice Roxana Abril, la bisnieta de Mariano Ferro—. Me siento en capacidad de administrar Machu Picchu.

Sin embargo, el objetivo de la señora Abril no es administrar el Santuario. Si se le cuestiona la capacidad real de administrar un Santuario Histórico, ella acepta qué es lo que quiere de verdad.

—Preferirían que expropien y que me paguen.

Los Abril exigen nada menos que 100 millones de dólares por los cinco sitios arqueológicos cuya propiedad reclaman.

Por su lado, Julio Zavaleta, uno de los pocos sobrevivientes de su familia en los largos años que ha durado el juicio, es más directo. Abiertamente admite que su objetivo es que el Estado le expropie las tierras y pague por ellas un total de 150 millones de soles. Aunque, claro, si fuera el caso, dice que también está en la capacidad de administrar el Santuario.

—Yo tengo conversaciones con grandes universidades —asegura Zavaleta—. Por ejemplo, Yale quiere administrar esto si nosotros ganamos. Nos han hecho una oferta.

Así, si ambas familias ganan, el Estado Peruano tendría que pagar 400 millones de soles, aproximadamente, por la propiedad de Machu Picchu.

 

PAPELITO NO MANDA

Lo que más sorprende en los cinco juicios que las familias Abril y Zavaleta iniciaron en contra del Instituto Nacional de Cultura desde el 2003 es que ambas partes tienen documentos que prueban su verdad.

A cada documento que presenta la Dirección Regional de Cultura de Cusco (ex INC Cusco), aparece otro de la familia Abril o Zavaleta para refutarlo.

Por ejemplo, las expropiaciones. Nunca se expropió a la familia Abril, a pesar de sus pedidos. En cambio, los Zavaleta fueron expropiados durante la Reforma Agraria de Velasco. Después de años de reclamos,  Alberto Fujimori, mediante el Decreto Supremo 036-91-AG dejó sin valor legal la expropiación de Velasco.

En teoría, los Zavaleta volvieron a ser los dueños de Machu Picchu. De hecho, su abogado muestra un documento de Registros Públicos en el que se afirma que el Estado peruano no tiene el derecho de propiedad sobre las hectáreas del Santuario.

Aunque usted no lo crea. En 1999, el Tribunal Registral de Cusco asumió que los Zavaleta tienen razón y le retiró la calidad de “propietario” al Estado Peruano. Así está inscrito Machu Picchu en los Registros Públicos.

Asiento rectificatorio de los Registros Públicos de Cusco, reconociendo que existen “propietarios” de los predios de Machu Picchu. Click para ampliar.

Entonces, ¿existe o no un título de propiedad que afirme que Machu Picchu es del Estado Peruano?

— El título es el Decreto N°089 de 1822 que declara que categóricamente los monumentos y restos arqueológicos le pertenecen al Estado —dice Elías Carreño, director de Conservación de Patrimonio Cultural Inmueble de la Dirección Regional de Cultura de Cusco—. La ley está por encima del contrato.

La validez de este decreto de 1822 es todavía materia de uno de los cinco juicios. Cinco juicios que avanzan, lentos pero seguros, ante un Estado que nunca ha asumido una defensa legal consistente de su mayor activo cultural y tiene, como mayor defensa legal, un decreto de 1822.

Tags: , , , , ,

Author:Dánae Rivadeneyra

Periodista y viajera. Síganme los buenos en @danaery