El invisible monstruo de mil cabezas

25 octubre, 2011

Trata

El 46% de víctimas de trata son menores de edad. Y el 74% de casos de trata son de explotación sexual. Imagen:  © Chantal Hovens – OIM.

Cristina y Paola, de 14 y 17 años, viajaron de Iquitos a Huancayo para trabajar como meseras en un tragamonedas. Alguien les prometió a sus padres que les pagarían un buen sueldo. Cuando llegaron a Huancayo encontraron una realidad distinta, serían trabajadoras sexuales en un night club.

No había marcha atrás, Cristina y Paola estaban “endeudadas” con sus empleadores y tenían que, por lo menos,  devolverles la “inversión” de su pasaje y alimentación. Eran, en la práctica, esclavas sexuales.

A la esclavitud moderna se le llama “trata”.  En el Perú, miles —sí, miles— de personas de toda edad son desarraigadas, retenidas y explotadas, sexual o laboralmente.

Según cifras oficiales, la situación en el Perú se encuentra así:

Insistimos en que esta información sólo refleja los casos denunciados. En realidad pueden tratarse de miles de casos aún invisibles. Infografía: Luis Amez.

En la práctica, un incalculable número de víctimas no reporta lo sucedido o no se reconoce como a sí misma víctima. Legalmente, el concepto es reciente (desde 2004), y el desconocimiento del delito es la principal causa por la que aún pasa desapercibido.

 

¿ESCLAVITUD, ABUSO, EXPLOTACIÓN, TRATA?

Cuando se habla de “esclavitud”, las referencias históricas son inagotables. Todos hemos visto ejemplos en el cine o en la televisión. Pero la esclavitud moderna, la trata, no se parece mucho a lo que hemos visto en las pantallas.

La trata de personas es un proceso que comienza con la captación de la persona —usualmente gente pobre, engañada con la promesa de un empleo— y culmina con su explotación, muchas veces sexual, lejos de su entorno, de sus familias y sus amigos, sin posibilidad de escape.

A pesar de lo extendido de este delito en el país, las estadísticas —como vimos — no reflejan la realidad. ¿Por qué?

—Porque lo ponen como abuso sexual —explica Roxana Dávila, abogada del Ministerio de la Mujer—. Pero la figura penal no es la misma. En los casos de abuso sexual se sanciona solo al abusador y los tratantes siguen libres, para seguir explotando a las chicas.

INFOS consultó con una decena de especialistas que coincidieron en que aún no se ha apreciado en toda su magnitud este problema, tanto a nivel de opinión pública como de persecución legal.

El Perú es un país propicio para este delito. La gran movilidad migratoria interna y externa por mejores condiciones de vida, hace que muchos caigan víctimas de los tratantes.  

Cuando se detecta un caso, no solo se trata de un delito, sino de varios. La trata siempre implica una red de crimen organizado que involucra a captores, traficantes de personas, custodios y explotadores.  La trata es un monstruo de varias cabezas contra el que el Perú recién empieza a luchar.

 

A pesar de las miles de víctimas, sólo existen 12 sentenciados en el Perú por trata desde que se tipificó el delito en 2004. Esto significa que se ha sentenciado a menos de dos personas por año desde entonces.

TRATANDO DE LUCHAR

Para la persecución del este delito se cuenta, actualmente, con la División de Investigación Contra la Trata de Personas y el Tráfico de Migrantes (Divintrap-PNP). La Divintrap cuenta solo con 30 efectivos para ver casos en todo el país, a través de las oficinas de la Dirincri.

La Divintrap supervisa el Registro y Estadística del Delito de Trata de Personas y Afines (RETA-PNP) que recoge las denuncias y centraliza toda la información sobre estos casos, que pueden llegar desde líneas de emergencia, centros de salud, entre otros.

Con la información del RETA hasta setiembre se elaboró la infografía de este reportaje. Pero en lo que va de este mes se detectaron más casos.

Así, hasta el 19 de octubre, se registraron 1681 víctimas. Pero ese día empezaron a cambiar las cosas.

Desde ese día, el 19 de octubre, se cuenta con un Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas, un documento que venía gestionándose desde hace unos años con ayuda de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Pero, como advierte la ONG Capital Humano y Social Alternativo, el Plan ha nacido sin presupuesto. Es decir, se ha presentando un programa sin financiamiento propio y, lo que es peor, sin posibilidades de conseguirlo a en el futuro inmediato.

—Bueno, estamos hablando del 2011 que ya está terminando, y en 2012, que ya está elaborado el presupuesto —admite Alejandro Delgado, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos del Ministerio del Interior—. En la práctica de todas maneras se van a requerir actividades y, por tanto, los presupuestos de los ministerios tendrán que reajustarse para cumplir con el Plan.

Es decir, habrá que esperar al 2013 para que la lucha contra la trata tenga presupuesto del estado.

Así comenzamos. Todo dependerá de la capacidad de coordinación que tengan los ministerios del  Interior, de la Mujer, Trabajo, Educación, Comercio Exterior, Relaciones Exteriores, Salud y Justicia. Sí, todos ellos son parte del flamante Plan contra la trata. Y, aún así, no existirá presupuesto hasta dentro de dos años.

Mientras tanto, miles de Cristinas y Paolas son reclutadas, explotadas y abusadas diariamente en el Perú. En el mejor de los casos, llegarán a liberarse y se convertirán en cifras oficiales. En el peor, jamás nos enteraremos de sus destinos. En los siguientes días, INFOS entregará las historias de más Cristinas y Paolas.

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por: Rafael Vereau Gutierrez

Curioso, literato y periodista. Graduado de la UNMSM e investigador desde el 2007 en temas antropológicos y de análisis del discurso. Twitter: @Rafa_Vereau

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